jueves, 23 de julio de 2020

Nódulo Tiroideo

 Nódulo tiroideo


El Nódulo Tiroideo es un abultamiento que se origina dentro de la glándula tiroides. Pueden ser únicos o múltiples (bocio multinodular).  La incidencia de nódulos tiroides palpables, es decir, los que el médico puede detectar mediante el examen físico, es del 5% en las mujeres y del 1% en los hombres. No obstante, por Ecografia, en un 19-68% de las personas se pueden detectar este tipo de nódulos. Se considera que hasta un 5% de los nódulos tiroideos pueden ser malignos.

Causas

Aunque los nódulos tiroideos son extremadamente frecuentes, no se conoce la causa exacta de su aparición. A la edad de 60 años, por ejemplo, casi la mitad de las personas tiene un nódulo en la tiroides, que como se indicó anteriormente puede ser detectado por la exploración física o por un estudio ecográfico. Existen algunas afecciones que pueden provocar el desarrollo de nódulos en la tiroides, y estos incluyen:

  • Hemorragia localizada que dé lugar a la formación de un nódulo.
  • Crecimiento exagerado del tejido tiroideo.
  • Producción excesiva de material coloide.
  • Quiste en la tiroides.
  • Proceso inflamatorio del tejido glandular tiroideo (Tiroiditis de Hashimoto).
  • Bocio multinodular.
  • Cáncer de la tiroides.
  • Deficiencia de yodo.

Características Específicas

Los nódulos tiroideos tienen características específicas que le permiten al médico especialista evaluar el riesgo potencial de que estos abultamientos, desarrollen cáncer en la glándula tiroides. En este contexto, los nódulos tiroideos quísticos o llenos de líquido a menudo son benignos, y por lo tanto no dan origen a un cáncer. También pueden tener una estructura predominantemente celular, o finalmente, evidenciar una estructura mixta: sólida y quística.

Síntomas

En general, los nódulos tiroideos no provocan síntomas. No obstante, en ciertos casos, algunos de ellos pueden generar algún tipo de molestia, sobre todo cuando llegan a ser de gran tamaño, situación en la que el paciente puede experimentar:

  • Afonía.
  • Una hinchazón en la base del cuello.
  • El nódulo puede presionar la tráquea o el esófago, y provocar falta de aire o dificultad para tragar.

Si el nódulo tiroideo, es funcionante, es decir, elabora tiroxina, ésta puede desencadenar síntomas de hipertiroidismo como los siguientes:

  • Sudoración excesiva.
  • Pérdida de peso.
  • Temblores.
  • Taquicardia.
  • Nerviosismo.

Los nódulos tiroideos de crecimiento rápido, de consistencia dura y que se acompañan de ganglios linfáticos aumentados de tamaño, son sospechosos de ser malignos.

Diagnóstico

Inicialmente, el médico debe practicar una exploración física minuciosa, que incluya la inspección y la palpación del o los nódulos presentes. Una vez que son detectados, se realiza una ecografía con estudio citológico por punción con aguja fina, procedimiento que tiene mucha sensibilidad en el diagnóstico de la malignidad del nódulo tiroideo.

El material obtenido por medio esta punción se enviará al servicio de patología para su estudio histológico. La gammagrafía es otro estudio de imágenes que se practica para valorar los nódulos tiroideos. Además, la gammagrafía permite evaluar a los nódulos que causan hipertiroidismo.

Estudios de laboratorio

Se deben solicitar pruebas para medir los niveles de hormonas tiroideas (TSH, T3 y T4). Además, se puede medir los niveles en sangre de la hormona calcitonina, la cual casi siempre se eleva en el cáncer medular de la tiroides, aunque hay que recordar que esta hormona también puede elevarse en otros trastornos como la tiroiditis. Las pruebas de diagnóstico moleculares estudian los genes en el ADN de los nódulos tiroideos, y son de utilidad cuando los resultados de las biopsias son indeterminados.

Informes del resultado de las biopsias

  • Nódulo benigno. Este resultado se obtiene hasta en el 80% de las biopsias. Cuando el informe revela que el nódulo es benigno, el riesgo de cáncer es de menos del 3%. Si el nódulo crece de manera desmedida con el tiempo, se puede realizar un nuevo estudio histológico.
  • Nódulo maligno. Un resultado de malignidad se encuentra en el 5% de las biopsias, y es más probable que sea debido a un cáncer papilar de tiroides, el cual es el tipo más frecuente de cáncer tiroideo.
  • Nódulo indeterminado. Un resultado indeterminado significa que el examen microscópico de la muestra de biopsia, no permite clasificar al nódulo como benigno o maligno. Es importante destacar, que estos nódulos se transforman en cáncer en un 20-30% de los casos, con el transcurso del tiempo.

Si el nódulo estudiado resulta ser benigno, como ocurre en más del 70% de los casos, solo se remueve con cirugía, el lado de la tiroides afectada. Si por el contrario, el nódulo resulta ser maligno se deberá extirpar toda la glándula tiroidea y los ganglios linfáticos aledaños, para evitar la diseminación del cáncer a otras regiones del cuerpo.

Tratamiento

Todos los nódulos tiroideos que tienen células cancerígenas o sean sospechosos de malignidad deben ser extirpados por el médico cirujano. Los nódulos tiroideos que son benignos, o que son muy pequeños para realizar una biopsia, deben ser seguidos con ecografía cada 6-12 meses. Los nódulos tiroideos que provocan hipertiroidismo deben ser tratados con yodo radioactivo, con medicamentos antitiroideos y en última instancia con cirugía.

Dr. William Bonifaz B.

Referencias




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